Las personas estamos expuestos a diversos factores estresantes que afectan nuestro estado de ánimo, conducta y pensamiento. Podemos tener pensamientos positivos, pensamientos catastróficos, estado de ánimo optimista o pesimista. Algunos factores son angustia, estrés, ansiedad; estrés por carga laboral o conflictos de pareja, angustia por sentimientos de pérdida o de peligro, ansiedad por preocupación excesiva en que todo salga bien o perfecto. Estos factores nos afectan emocionalmente y nuestro comportamiento actual puede ser saludable o tóxico, de acuerdo a lo que hemos aprendido en nuestra primera infancia. Nuestra conducta y comportamiento puede ser violento, sobreprotector, apático (tóxico) o conciliador, protector, empático (saludable).

SOBRE PROTECCIÓN CONDUCTA TÓXICA COMÚN

Conducta Sobre protectora:

  • Intenta evitar la frustración de sus hijos. Ejemplo: en los juegos hace trampa para que sus hijos ganen, quiere evitarles el mal rato.
  • Contesta por Ella/El. Ejemplo: Teme que sus hijos se equivoquen, evita que se expresen.
  • Utiliza el miedo para protegerlo. Ejemplo: Te vas a caer, te va a pasar algo malo.
  • Revisa todo lo que hace, critica, compara y rehace sus tareas. Ejemplo: Desea conseguir las mejores notas y hace los trabajos por sus hijos.

Conducta Protectora:

  • Acompaña en la frustración de sus hijos. Ejemplo: Si pierde en los juegos, ofrece apoyo, Si pierde algún juguete acompaña en su tristeza.
  • Enseña la precaución como herramienta de auto protección en situaciones de riesgo. Ejemplo: El piso está mojado, camina con cuidado, etc.
  • Está pendiente de sus actividades y tareas académicas. Ejemplo: Se interesa en conocer el avance académico de sus hijos y promueve el estudio como modelo.
  • Es responsable y ofrece ayuda. Ejemplo: pregunta a sus hijos, si necesitan ayuda, antes de intervenir.