Desde pequeños hemos escuchado que una persona era inteligencia cuando destacaba en el área lógico matemático, basado en los conceptos numéricos y habilidad de solución de problemas algebraicos o aritméticos, es decir, que si eras bueno en matemáticas podías ser bueno en cualquier área y no habría problemas para poder desenvolverse en otras inteligencias, pero vayamos a lo que nos cuenta la historia, ya que existe un anécdota[4] muy interesante de un personaje muy conocido, un empleado de la oficina de patentes en la ciudad de Zúrich, Albert Einstein, quien reprobó al examen de admisión de la Escuela Politécnica de Zúrich, la primera vez que postuló, pero por qué este personaje tan inteligente tuvo esta dificultad, recordemos que cuando postulamos a la universidad, en el examen de admisión nos preguntan acerca de ciencias, lingüística, historia, biología, entre muchos más y la Politécnica de Zúrich no era la excepción, entonces el joven Einstein obtuvo sobresaliente en ciencias física y matemáticas porque para él la física y la matemática eran el camino para la modernidad y al resto de materias les restaba importancia y desaprobó en esas disciplinas. Al año siguiente a exigencia de su mentor, Albert Einstein logró aprobar el examen y obtener el ingreso a la institución desarrollando sus demás inteligencias, resolviendo todo el examen, realizando no solo el área de matemáticas y físicas sino el resto de disciplinas, es así que nos damos cuenta que las personas pueden desarrollar todas las inteligencias múltiples.

Es evidente que a lo largo de la historia las personas son admiradas por su inteligencia dando un vistazo breve hacia atrás, Bach, Beethoven, Rachmaninov nos dieron obras maestras musicales, Einstein, Newton, Fourier, Planck, Tesla nos dieron lo que hoy disfrutamos como la corriente alterna, telecomunicaciones, redes de banda, entre otras, Shakespeare, Miguel de Cervantes Saavedra, Gabriel García Márquez , Julio Verne entre otras grandes mentes de la literatura nos transportan a otros mundos y nos llenan de sentimientos a través de sus letras, Anna Paldova, Tamara Rojo, grandes bailarinas de Ballet o Nadia Comaneci en gimnasia, nos dejaron boquiabiertos con su gracia y destreza de movimientos, Charles Darwin, Alexander Von Humbolt, dedicaron su vida a explicar la naturaleza como selección natural y catalogar especies entre otras cosas, Gandhi, Platón, quienes a través del conocimiento de uno mismo y el auto control demostraron que también se puede llegar lejos conociéndose así mismo, la Madre Teresa también Gandhi, son ejemplos de profesar el bien para los demás compartiendo sus alegrías y sufrimiento, artistas como Picasso, Da Vinci, Coco Chanel entre tantos, plasmaron en algo tangible y de forma precisa su singular modo de visualizar el mundo. Ergo, es innegable que las personas poseen diferentes tipos de inteligencias, de hecho, de los personajes mencionados antes todos poseían más de una inteligencia, sino que se hizo referencia a la habilidad por la cual los recordamos.

Los seres humanos poseemos ocho tipos de inteligencia según Howard Gardner: lógico matemático, lingüístico, cinestésico-corporal, musical, interpersonal, intrapersonal, visual-espacial y naturalista

  • En la inteligencia lógico matemático, tenemos la capacidad de utilizar los números con eficacia y de razonar bien. Influye la sensibilidad a patrones y relaciones lógicas, afirmaciones y proposiciones, funciones y otras abstracciones relacionadas, incluyendo los procesos de categorización, clasificación, deducción, generalización, cálculo y prueba de hipótesis.
  • En la inteligencia lingüística, tenemos la capacidad de utilizar las palabras de manera eficaz, ya sea oralmente o por escrito, incluyendo la capacidad de manejar la sintaxis o la estructura del lenguaje, la fonología o los sonidos del lenguaje, la semántica o los significados de las palabras y de las dimensión pragmática o usos prácticos del lenguaje.
  • En la inteligencia cinestésico-corporal, tenemos el dominio del propio cuerpo para expresar ideas y sentimientos y facilidad para utilizar las manos en la creación o transformación de objetos. Incluye habilidades físicas como la coordinación, el equilibrio, la destreza, la fuerza, la flexibilidad y la velocidad, además de capacidades táctiles.
  • En la inteligencia musical, tenemos la capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales, incluyendo la sensibilidad al ritmo, el tono o la melodía, al timbre o color de la pieza musical[2]. En la inteligencia interpersonal, tenemos la capacidad de percibir y distinguir los estados anímicos, las intenciones, las motivaciones y los sentimientos de otras personas, incluyendo la sensibilidad hacia las expresiones faciales, voces y gestos.
  • En la inteligencia intrapersonal, tenemos en autoconocimiento y la capacidad para actuar según ese conocimiento, incluyendo la imagen precisa de uno mismo, sus puntos fuertes y débiles, la conciencia de los estados de ánimo, intenciones, motivaciones y deseos interiores y la capacidad de autodisciplina, autocomprensión y autoestima.
  • Y por último la inteligencia naturalista que fue una de las inteligencias que fue integrada después, tenemos la capacidad para clasificar y reconocer las numerosas especies de flora y fauna del entorno y sensibilidad hacia los fenómenos naturales.

Entonces podemos decir, que efectivamente, los seres humanos nacemos con las ocho inteligencias, ya que en el aula los niños y niñas lo manifiestan de diferentes maneras, con la inteligencia lógico matemática ellos lo demuestran en diferentes formas, por ejemplo, armando rompecabezas con mayor cantidad de piezas, encajes de piezas sólidas,  relacionando números con cantidades, completando series y secuencias, asimismo, en la inteligencia lingüística los niños y las niñas lo manifiestan a través de sus diálogos compartidos, en la memoria con juego de palabras, en su mayor vocabulario al mencionar más palabras aprendidas, entre otros, por otro lado en la inteligencia cinestésico-corporal los niños y las niñas muestran gracia para el baile, movimientos de coordinación, lateralidad y equilibrio. En la inteligencia musical se observa que los niños llevan el ritmo respetando los tiempos musicales, reconociendo los sonidos, siendo capaces de repetir las melodías.  Salta a la vista que algunos niños poseen la inteligencia interpesonal y en otros la intrapersonal ya que algunos empatizan con los sentimientos de los demás, consolándolos cuando lloran, calmándolos cuando están tensos, mientras que para otros la inteligencia intrapersonal les permite un autocontrol muy marcado en relación a los demás, cabe señalar que esta inteligencia es la que se necesita desarrollar más, porque es la que menos se manifiesta en ellos. Por último, la inteligencia naturalista se identifica en los niños cuando son sensibles hacia la naturaleza, los animales, las plantas, las personas, teniendo un interés marcado en saber cómo funciona la naturaleza. Con todo esto y sabiendo que los seres humanos poseemos los ocho tipos de inteligencias, ninguna inteligencia actúa sola, ya que ellas se interrelacionan entre sí, por ejemplo, cuando un niño juega fútbol, está usando las inteligencias cinestésica-corporal para los movimientos, inteligencia espacial para reconocer la cancha de fútbol y la inteligencia lingüística e interpersonal si ocurriera alguna discusión o disputa entre los equipos, y es así para las diferentes situaciones de nuestras vidas.

Entonces, los ocho tipos de inteligencias múltiples son intrínsecos al ser humano, en otras palabras, todos nacemos con estas inteligencias, además está demostrado que observando a los niños pequeños somos conscientes que nacemos con algunas inteligencias más desarrolladas que otras, también es posible desarrollar las inteligencias en las que presentamos menor rendimiento con ayuda de una efectiva intervención y un adecuado especialista, asimismo los niños evidencian que los seres humanos nacen generalmente con una baja capacidad en la inteligencia intrapersonal, ya que a los niños tenemos que enseñarles el autocontrol, autorregulación de emociones y fomentar su autoestima.

Por último, las inteligencias múltiples se relacionan entre sí, más aún, hacemos uso de estas para resolver problemas y circunstancias cotidianas.