Terapia de Lenguaje

Si su hijo tienen problemas para leer y deletrear, la terapia del habla podría no parecer la respuesta obvia. Muchas personas piensan que los terapeutas del habla solamente trabajan con personas que tienen problemas para producir ciertos sonidos (articulación), que tartamudean o tienen algún ceceo.

Los beneficios

La terapia del habla puede ayudar a los niños a hablar más claramente y, por lo tanto, a que se sientan más seguros y menos frustrados cuando hablan con otras personas. La terapia del habla puede beneficiar a los niños que tienen problemas de lenguaje social, emocional y académico. Para los niños con problemas de lectura como la dislexia, la terapia del habla puede ayudarlos a escuchar y distinguir sonidos específicos en las palabras: la palabra bat se divide en los sonidos de las letras “b”, “a” y “t”. Esto puede mejorar las comprensión de la lectura y fomentar que los niños lean.

¿Cómo podemos darnos cuenta que nuestro hijo tiene problemas de lenguaje?

  • Problemas de articulación: No hablar claramente y equivocarse con los sonidos.
  • Problemas de fluidez: Dificultad con el flujo del habla, como la tartamudez.
  • Resonancia o problemas con la voz: Dificultades con el tono de voz, el volumen y la calidad.
  • Problemas para alimentarse: Dificultad al comer, tragar y babear.

Se utiliza estrategias diseñadas para los problemas particulares de cada niño. Esas estrategias podrían incluir:

  • Terapia de articulación: El patólogo modela los sonidos con los que el niño tiene dificultades. Esto podría incluir demostrar cómo mover la lengua para pronunciar sonidos particulares.
  • Terapia para alimentarse y tragar: Se enseña al niño ejercicios para fortalecer los músculos de la boca. Esto podría incluir masaje facial y varios tipos de ejercicios con los labios, la lengua y la mandíbula. También podría utilizar diferentes texturas de alimentos para que el niño esté más consciente al comer y al tragar.